Producido en Bélgica a finales del S XX combinando la tradición histórica artesanal con tecnología actual. Tiene un forro en tela de algodón con una funda y ojaletes en la parte superior para introducir el soporte de colgado. Se encuentra en buen estado, no incluye barra para colgarlo.
Este tapíz obra de arte textil transforma las paredes en puntos focales, aportando identidad y una sensación de historia a los espacios. Al ser una pieza tejida que mezcla lana, algodón y seda, añade una sensación táctil que rompe con la uniformidad de las paredes lisas, proporcionando calidez visual al ambiente.